Boko Haram sigue atacando en Nigeria

El grupo extremista Boko Haram irrumpió por la fuerza en una escuela de Chibok, en el estado de Borno, al noroeste de Nigeria y se llevó a unas 200 escolares. El secuestro sucedió durante Semana Santa, el 14 de abril.

Tras ser secuestradas fueron llevadas al campo de la milicia, situado al norte de Nigeria. Según la prensa local, algunas de las escolares secuestradas fueron ya vendidas como esposas en la frontera con Chad y Camerún a 2.000 nairas, apenas 10 euros. “Yo he secuestrado a sus chicas. Por Alá que las venderé en el mercado“, dijo el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, en un vídeo en el que reivindica el secuestro de las menores. Además advirtió que serán tratadas como “esclavas” y sometidas a matrimonios “por la fuerza” y adelantó que “pronto” habrá más ataques.

El número de menores retenidas sigue sin estar claro. Al principio se hablaba de más de 200, pero pocos días más tarde se rebajó la cifra hasta las 129, pese a que los padres sostienen que fueron raptadas 234. La confusión se extiende también sobre el número de chicas liberadas o que han escapado.

Una adolescente que logró escapar contó al diario nigeriano The Trent que ella había sido regalada como esposa a uno de los líderes terroristas. En un relato anónimo y escalofriante, la joven dijo que las chicas raptadas eran violadas hasta 15 veces por día, forzadas a convertirse al Islam y que las degollarían si se resistían.

La incapacidad del Ejército para encontrar a las niñas en tres semanas ha desencadenado protestas en el noreste, donde opera principalmente Boko Haram, así como en Abuya y Lagos, la capital comercial. Desde que las escolares fueron secuestradas el pasado 14 de abril, las manifestaciones se han sucedido en Nigeria, donde madres, intelectuales y ciudadanos han exigido una respuesta más contundente por parte del Gobierno.

Manifestantes piden al gobierno mayor acción para hallar a las jóvenes /Reuters

Manifestantes piden al gobierno mayor acción para hallar a las jóvenes /Reuters

Otros ataques

El mismo día del secuestro, el grupo perpetró un atentado en Abuya, donde murieron 75 personas y 216 resultaron heridas en una estación de autobuses.

El pasado febrero, la organización lanzó explosivos en el interior del dormitorio de un colegio de Buni Yadi, en el estado de Yobe -vecino de Borno- antes de matar con cuchillos, machetes y fuego a 43 alumnos mientras dormían.

En septiembre de 2012, por lo menos 40 alumnos murieron en un colegio de enseñanza agrícola en la ciudad de Gujba, también en Yobe, cuando militantes de Boko Haram les dispararon en los dormitorios durante la noche.

Las adolescentes que lograron salir ilesas de las matanzas fueron secuestradas para ser utilizadas como cocineras y esclavas sexuales.

Borno, el lugar donde se fundó Boko Haram, hace más de diez años, es una región poco desarrollada, con rutas en mal estado que dificultan la rápida llegada de las fuerzas de seguridad.

Desde que la Policía acabó en 2009 con el líder de Boko Haram, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado más de 3.000 muertos. Con unos 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África, sufre múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas, religiosas y territoriales.

 

Anuncios